La aparición de mariposas en la pésima película mexicana que me encontré ayer, Efectos secundarios, me hizo recordar que, a los 13 años me enamoré de un niño en el parque de las mariposas monarcas. Me acordé de las que volaban en el jardín de la iglesia a la que iba con mi famila; y de las que decoraban y horrorizaban a mi primaria, sostenidas de alfileres dentro de cajas de madera y vidrio. También recordé que hace algunos años, volví a enamorarme con la mariposa disecada que me regalaste (juraste haberla encontrado muerta), con la que me pintaste con crayolas en la primera hoja del libro de "La maga", la que dibujaste con pluma en un solo movimiento y con la que adornaste la cubierta de un disco. Mi lámpara es de mariposas; y los únicos objetos que conservo de mi abuela Licha, son los prendedores de mariposa que usaba sobre sus vestidos floreados. En algunos estampados y diseños me parecen infantiles y de mal gusto. De cerca son peludas y feas como una mosca, pero en el aire son muy hermosas.
14 de junio de 2009
Mi relación con los insectos

-Foto: MoMA. El único insecto que me gusta.
13 de junio de 2009
Ella estrena vida




-Fotos: de cuando la fui a ver hace dos semanas.
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