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29 de octubre de 2010

En sus zapatos

Se defiende con las uñas del gato. Me jala de las patas de cangrejo a las tuberías oscuras del anonimato y las plagas de la escoria laboral autómata, uniforme; prescindible aunque detestable. Su puesto grabado en tarjeta de presentación con traje sastre incluido. Toma el cursor y aplasta, uno a uno, a quienes se atreven a tocar la superficie del pozo. Mientras tanto, que los hijos de los hijos de los hijos se críen con la mujer de los casos de la vida real.

28 de octubre de 2010

Despedida capilar

Sentí el impulso de cortarme el pelo. Lo sabía desde que salí de la oficina con las tijeras en la mano. Las llaves y las tijeras. Una escala para tomar dos cubas con Tatiana y regresar a casa al espejo del baño y dejar caer los pelos enredados y semi húmedos al abismo. Unos tocaban el lavabo y otros llegaban hasta el suelo. Con cada mechón que soltaba, se iba un peso de los hombros. Al fin descubrí la cara cubierta de descuido. Terminado el ritual, me gusté mucho y, a pesar de la hora, tuve un poco de energía para cubrir de rojo uña por uña. No hay ocasión especial programada, sólo la luz artificial de la oficina y una junta de trabajo donde esperarán a quien jamás regresará, de lo contrario habría que buscarla en la coladera por la que se escurrió junto con sus pelos largos y opacos.

22 de noviembre de 2009

Cartas íntimas

He estado nostálgica y pensativa por el embarazo de Gayne y por el hecho de que ya no vive aquí en México, porque como se podrán dar cuenta, es una persona muy importante en mi vida, desde mi infancia. La última vez que vino estuvimos todo un día y una noche seleccionando las cosas que tenía que llevarse y las que tenía que dejar. Yo me llevé la mejor parte, me dio todas sus fotografías, cartas de amor y pinturas. No se las quería llevar porque ya vive con alguien más. Ella tuvo una relación muy larga con un pintor (ella también pinta) así que las cartas están ilustradas y algunas son tipo cómic. También encontré una historia que ella y yo escribimos hace cinco años. Ella escribía una línea y la tapaba y después yo escribía otra y le regresaba la hoja (cadáver exquisito). Y como yo también sé dibujar, tenemos historias o cadáveres con dibujos que espero que muy pronto pueda escanear porque son surrealistas. Aquí les compartiré algunas de estas cosas, las cuales para mí son un tesoro y ahorita van a ver por qué:

"La noche que", cadáver exquisito por Gayne y Gina (También está ilustrado y la primera línea es de ella):

-Había un duende feo con un diente grande y...
-cuando empezó a sentir que volaba cada vez más alto
-tenía una flor muy chiquita como Igorito bebé
-era como si sus sueños se cumplieran, era feliz...
-con una paleta y dos frijoles hizo su lunch
-estaba enamorado, le daba besos, los dos comían dulces
-y después de todo llegó él y bailó un balz
-no había nada qué temer, era como estar en las nubes
-dio una moneda y se fue corriendo a la puerta
-pero después empezó a llover, se hizo de noche y era tiempo de despedirse
-y así pasó hora y media
-y verse después, no sabemos cuándo, ni dónde, sólo después...

Fragmento carta de Gayne cuando tenía 16 años, a Silvio Rodríguez, la cual combina sus ideas con las letras de las canciones de Silvio y termina así:

Rabo de nube
Playa Girón
Te amo Silvio Rodríguez, Te amo, cómo quisiera conocerte.

Trabajo escolar de cuando iba en secundaria. La portada tiene una fotografía de ella en el mar:

Escogí esta foto porque en donde estoy es un lugar cerca de Veracruz, que me gusta mucho y me gusta mucho el mar y es uno de los mejores recuerdos que tengo porque celebré mi cumpleaños cuando tenía 13 años.

Carta de Ricardo a Gayne a un día de su cumpleaños 22 (hace 5 años):

Te amo mi vida, yo sé que todavía no es tu cumple pero falta muy poco y quise darte algo hoy para que estés muy feliz. Esto que te doy guárdalo para que un día recordemos siempre lo muy felices que somos y seremos, para que recuerdes y veas lo mucho que te amo y que nada de lo que vivimos es un sueño, te amo y siempre te amaré, y siempre estaré contigo para que salves a todas esas especies de nuestro planeta, todos esos animalitos y para amarnos y cuidarnos siempre. Espero que te guste mi "Fiesta de puerquitos" (cochinitos con gorro de fiesta en acuarela).

Carta de despedida de Ricardo a Gayne:

Pensaré en ti, pensaré que te conocí, sentiré tu presencia, sentiré que estás aquí, sabré que existes, sabré que me conoces y siempre me ilusionaré como el día en el que te conocí.

Nunca digas nunca, porque el amor retornará, aunque tus palabras quieran ser definitivas y tus pensamientos quieran dejarme, el amor retornará, nunca digas nunca, porque el amor es como el agua que abre caudales, rompe presas, hace ríos, llena lagos, envuelve océanos, la bebemos, hace la vida, limpia lo sucio y entierra la inmundicia, crecen los bosques, las selvas, los animales se reproducen, está en toda la creación, por eso el amor es como el agua, pero así como el amor al agua, también la contaminan, la secan, la ensucian, al amor le pasa lo mismo, pero nunca digas nunca porque si pensamos en limpiar esos lagos y mares de vida, de amor, lo podemos hacer.

Segunda carta de despedida de Ricardo a Gayne:

Quiero regresar a tu lado, amarte tanto, abrazarte con muchas ganas, poder salir contigo, besándonos, quiero hacerte una cunita, cunita cunita, ir a bailar, ir a la playa, festejar una reconciliación pronta, no es posible que esté pasando esta pesadilla, regresa a mi vida, me mata no poder besar tus labios, con el corazón en la mano, tu amado.

Carta de Ricardo a Gayne:

Aunque ya sea viejo y mis horas estén contadas, siempre escucharás "no te voy a dejar", aunque sea el fin y el sol se apagara en verdad que siempre escucharás "no te voy a dejar", y si estuvieras en caminos de perdición y aún así me lanzaras al abismo "no te voy a dejar". He visto el amor en tus ojos, con este me alimento, y aunque me lanzaras de comida a los leones y me vomitaras insultos, te he dicho pues que esta escondido en tus ojos y en ti creo, detrás de tu mirada está la verdad, esa me guía y me alienta y por eso siempre escucharás "no te voy a dejar". Mirada de amor, que tu confusión no me arranque tu mirada, porque fuerte es la fuerza que desde ahí me manda, en tu vientre nacerá la primavera y días nuevos te esperan, la felicidad será tu cobija y la soledad, angustia y miedo serán vencidos, no caerán más ellos en nuestro hogar, pues eres la victoria, eres la felicidad, eres el amor, y por eso hoy te digo "no te voy a dejar" amor de mi vida.

También hay papeles en los que cada uno escribe: "lo bueno de nuestra relación", "lo malo de nuestra relación", "lo que no me gusta de ti", "lo que sí me gusta de ti". (Cuando yo anduve con C. Viesca hacíamos lo mismo, para no pelear teníamos un cuaderno especial en el que escribíamos todo lo que nos molestaba).

¿Y por qué terminan las relaciones? Todavía me lo pregunto, ¿se acaba el amor? Yo les dejo la última carta de despedida que escribí hace no mucho tiempo para el hombre que cambió el rumbo de mi vida pero que ya no está ni estará nunca jamás en mi vida más que en mis recuerdos:

Que todo brille para ti. Que se apague la tormenta que no te permite avanzar. Que tus alas te conduzcan al aire para que permanezcas ahí. Tú eres el viento que me golpeó en la cara y despertó la marea de mi interior. Pero no puedo tomarlo con las manos y llevarlo dentro de mí porque se escapa, esa es su naturaleza. Que sople con fuerza hacia la dirección correcta [...]
Con estas palabras te dejo ir para que vueles libre por nuevos terrenos, para que conquistes nuevas tierras, para que tu horizonte se extienda hasta lo más infinito, para que me dejes atrás y continúes tu camino por las aguas que te llevarán hasta ‘tu lugar de poder’ ('tu lugar de poder' es una frase de Las enseñanzas de Don Juan).
Gracias por haber transitado por mi vida, gracias por haberme mirado, por haberme habitado [...] Yo también me embarcaré en el aire y en el agua y me adentraré en nuevas travesías que me transformarán en lo que quiero ser.

¡Mi mejor amiga está embarazada!

Partes de nuestros mails:

-Yo: ¿Cómo va tu embarazo? ¿Qué dice Fausto? ¡No lo puedo creer, no *********! Me muero de curiosidad por verte de mamá. Tienes que comer bien y dormir bien [...]

-Gayne: jajaja va bien, yo menos lo puedo creer. Te juro que todavía pienso que no es cierto, necesito verlo en el ultrasonido porque no pienso que sea real, digo, ya me dijeron el resultado de los análisis de sangre y tengo cinco semanas, pero se me hace tan raro, ayer era una niña y hoy estoy embarazada, no mames. Increíble, estoy embarazada!!! En el 2010 ya con bebé!!! Qué pedo tengo muchas dudas, tengo un poco de miedo y estoy muy feliz. No sé ni qué pensar, pero lo que sí es que lo voy a querer mucho, bueno, yo creo que desde antes de que nazca. Y pues no mames, Fausto se cagó!!! No lo podía creer. Está muy contento pero también muy estresado [...]

6 de noviembre de 2009

Window Water Baby Moving

A sólo dos horas de irme a Oaxaca a visitar a mi mejor amiga, quisiera escribir que me siento muy rara, muy conmovida. Acabo de llegar de la clase de cine de los viernes y lo último que vimos me movió mucho las emociones: el nacimiento del bebé de Brakhage. Pese a la sensación perturbadora que me produjo el material trash que vimos durante toda la clase, salí en las nubes del salón porque amo todo aquello que muestra que hay maneras mucho más profundas y transparentes -que las que seguramente hemos vivido- de amar, por eso, de este úlitmo video me encantan las manos que tocan la panza sumergida en el agua, me encanta el beso que se da la pareja antes de recibir a su bebé. En eso creo, en que existe ese tipo de amor como el que Bess le tiene a Jan.

No deberíamos conformarnos con pequeños amores que, por alguna razón no nos llenan lo suficiente como para desbordarnos en ellos. Prefiero la soledad que no amar con locura como Bess.

6 de septiembre de 2009

#


Fui a Garash a ver bailar a Anabel, una mujer que vivía en Argentina, pero hace un año se mudó a México con su novio. Ambos hicieron un happening que presentaron el sábado pasado en la galería. Este fin de semana no tuvo la misma suerte, sólo llegamos cinco personas. Aún así, no estuvo mal. El lugar es hermoso, tiene una terraza enorme con una vista privilegiada de la ciudad. El espacio se presta para muchas actividades. De regreso a casa escuché a Cerati, quien estuvo ayer firmando autógrafos a cinco minutos de donde vivo, pero preferí ir a Jardines Sonoros. De su nuevo disco hay una canción oculta en el track 13. Tiene como título un símbolo. Es un misterio y es la más bonita del Fuerza Natural, se llama #. Empieza justo después de He visto a Lucy. Para escucharla, hay que adelantar hasta el minuto 5:46 del video.

1 de septiembre de 2009

Import/Export

Ayer fui a ver Import/Export pero me salí del cine. Jamás lo hago, porque la curiosidad de saber en qué termina una historia siempre me mantiene ahí sentada aunque la película no me guste tanto. Pero ayer me salí porque se veía muy mal y también se escuchaba pésimo. El Cinemanía sí apesta, aunque no tuve queja con Vals con Bishir. La película no me enganchó, me costó trabajo meterme en la trama pero después de una hora y cuarto, no le encontré sentido, estaba incómoda y me estaba durmiendo al punto en que imaginé estar en mi cama. Debí meterme a otra sala. Por lo menos no regresé a dormir temprano, porque estar en mi casa se presta para no hacer nada y tirarme en la cama o en el sillón a ver la tele y justo ahora necesito hacer todo lo contrario, distraer la mente para no caer en pensamientos obsesivos o dolorosos. Quiero evitar caer en mis mecanismos mentales de siempre, lo cual no significa que esté buscando la evasión, pues he llegado a un punto en que nada es lo suficientemente fuerte como para ayudarme a evadir lo que siento. No busco reforzar la tristeza, pero sí me permito sentirla cuando llega. Es inevitable, pero también es lo más sano. Me imagino flotando en el mar, sintiendo cada ola que pasa por mi cuerpo y nadando con la corriente hasta donde veo tierra firme. De regreso a mi casa escuché el nuevo de Cerati. No todas me gustaron, pero en especial hay una que me encantó, se me hizo linda hasta que caí en cuenta de que el principio es igual a la canción de Satellite of Love o tal vez es mi mente torcida. Debería darle una segunda oportunidad a Import/Export, como lo hice con el disco de Cerati, escucharlo varias veces hasta asimilarlo y saber si realmente me gusta o no.

16 de agosto de 2009

En el aire

Regresaré a bailar ballet. Haré mucho ejercicio y, en un mes, me obligaré a pisar la duela. No tendré la elasticidad, fuerza y condición de antes, pero no me importa.

-Vi Las alas del deseo, de Wim Wenders. Amé cómo ella se columpiaba en el aire. Yo deseo estar en el aire.

Todavía no entiendo por qué los recuerdos más preciados que tengo se han vuelto dolorosos, como esta película.

Tal vez ya me subí al barco. No quería. No sé qué terreno pisaré al bajar. Me siento asustada por el movimiento del agua.

Construí una fortaleza que me rodea para que nadie entre, para que nadie me conozca, para que nadie me toque para que nadie me mire. No estoy lista para volver a mostrarme porque estoy vacía.

12 de mayo de 2009

Evasión

Es fácil dejarlo todo, como Lester Burham en Belleza americana. Lo admito con vergüenza, yo lo hice cuando reprobé geometría y repetí más de la mitad del total de las láminas de dibujo del semestre. La frustración me dominó y, de un día para otro, sin despedirme, comencé a faltar a las clases. A la semana me 'di de baja', como si los problemas se solucionaran así, o con un escándalo para no ir a la escuela. Me sentí liberada. Aún así, el abandono de diseño fue un acto de cobardía, al igual que el de las clases de ballet. No cerré el ciclo, se completó solo y con el tiempo -creo-. Hay días en que, a la menor provocación, quiero desertar, pero sé que jamás lo haré, porque ya no soy la misma, ahora deseo afrontar, recibir consecuencias. Y, con orgullo, he concluido proyectos personales muy importantes para mí.

Lista de los desertores que conozco: el papá de Adrián, en el bautizo de su hija, salió a comprar cigarros y jamás regresó./El de sistemas (ya olvidé su nombre) no se presentó a trabajar un lunes de marzo, y cambió su número de celular./Mari vació su cuarto en cajas de cartón durante la noche. 'Su primo' se la llevó a pasear un domingo y, para el martes o miércoles, descubrimos que, en la habitación, ya no había rastro de ella./J.A., el ex novio de mi tía, desapareció de su vida, a dos meses de la boda.

-Foto: Viaje a Darjeeling, de Wes Anderson. Amo esta película.

24 de abril de 2009

Alerta roja y Mincho Stanchev Todorov

Hoy es día de paranoia nacional. Ya estoy contagiada de fobia, no pienso ni quiero salir de mi trinchera. El arrepentimiento de besos de aire, abrazos, intercambio de monedas y cigarros laborales ya hizo su efecto. Me bañé, me dormí y sí, me duele la cabeza de tantos atentados contra nuestra paz mental. Hoy conocí a un hombre que encuentra solución en el deporte. Mincho Stanchev Todorov es un búlgaro que compitió en los Juegos Olímpicos de 1952 y 1956. Su aspecto es de 60 y su edad de 78. Fue el autor de la revolución deportiva de Cuba junto con Fidel Castro. Ahora vive en México, como siempre lo soñó, y trabaja en una pequeña oficina del Comité Olímpico. Tapiz de fotos. Traje y corbata. El veterano, que aún vive en la pista de Helsinki, cuenta sus relatos cada vez que alguien se lo permite. Los años borraron su pasado, como lo harán con el nuestro.
¿Por qué esperar a la edad senil y desinhibidora para halagar a una mujer sobre su belleza? Me gustan con pantalones. Qué guapo era de joven. Ni ganas dan de fumar.

31 de marzo de 2009

Espejismo

Primero la boda de Rosita en la que yo estuve al frente, enfilada y uniformada para caminar por el centro de la iglesia hasta los mejores lugares con vista a los novios. Los violines marcaron mi entrada, caminé al lado de mi hermana, como si fuéramos las novias. Me detuve en mi lugar y al voltear a ver a mi amiga Rosa, brillante, luminosa, decidida, tuve ganas de llorar de ternura, llorar por ella, o tal vez por mí. Ayer, el concierto de Emir Kusturika fue una catarsis, el público bailaba a mi alrededor, brincaba y se movía como el inconsciente dictaba. Yo me quedé congelada, me detuve en una columna y me dediqué a sentir mi respiración y los latidos que retumbaban con la misma frecuencia que la de las luces moradas y verdes. Quise llorar –otra vez–, me sentía feliz y también un poco fracturada, pero me gusta alcanzar esos niveles de sensibilización. Sólo espero que mi habilidad de conmoción no se me haga un hábito como cierta tía que conozco y que llora por las plantas, la lluvia o la televisión.

15 de enero de 2009

El Negro

A tantos años luz de mi romance adolescente, hoy volví (de camino al trabajo) a esa misma calle, aquella que evité por tanto tiempo porque quemaba como gotas de limón. Para algunos, una calle más, para mí, las paredes que tapicé con hongos de colores, las conchitas que colgaban del techo de la recámara, el frío que llegaba desde las parcelas hasta la ventana de madera hinchada, los viajes astrales con marihuana, Pink Floyd, el agua helada del río, borracheras de aficionado, el café amargo, salchichas con mayonesa, interminables discusiones religiosas, ajedrez, Gustavo Cerati, el camión con goteras, la lluvia en la playa y los pantalones rojos. Qué más podría pedir la pubertad.